La vida es sueño

 

Polonia. Una anciana reina en busca de la redención. Dos candidatos enfrentados por conseguir el poder. Un príncipe maldito por el destino. Un carcelero. Una joven abandonada. Un pícaro siempre vendido al mejor postor. Una pasión incontrolable. La lucha por la libertad y el honor. Un sueño que se entreteje con los hilos de la vida para cincelar el espejismo de la libertad. Una tragedia inmortal imprescindible.

 

 

 
 

 


 Balas sobre Broadway

Nueva York. Años veinte. La Prohibición.

La historia narra las peripecias de un aspirante a autor dramático (David Shane) para conseguir representar su obra “Dios de nuestros padres”. Su productora (Julia Marx) carece de fondos para financiar la obra y tiene que recurrir a fuentes de financiación alternativas aceptando el dinero del gangster neoyorquino Nick Valenti. Sin embargo, el mafioso condiciona su apoyo a que su amante (Olive Neal) que es una ex-bailarina de streap-tease con ínfulas de actriz, tenga un papel destacado en el espectáculo.

La trama se complica progresivamente debido a las excéntricas personalidades de los actores que participan en la obra y la presencia en los ensayos del guardaespaldas de Olive (Cheech). Las complicadas relaciones que se establecen entre todos ellos irán evolucionando hasta afectar a David en la relación con su pareja (Mary Randal)

¿De verdad quiere el éxito a ese precio…? La repuesta es…

 


Las tres perfectas casadas

Tres felices matrimonios, cuyos miembros, amigos de juventud, se casaron el mismo día, celebran su dieciocho aniversario todos juntos como es en ellos costumbre, pero la ausencia del maestro de ceremonias, amigo común a todos ellos, nubla la velada y provoca la tensión del drama.

Este solterón empedernido ha muerto en un accidente y ha dejado a los maridos una confesión epistolar póstuma: ha tenido un romance con sus tres esposas. La actitud de cada marido con su mujer dejará al descubierto las más viles pasiones de todos ellos.